Archivo

Archive for 20 agosto 2010

Sueño que sueño

20 agosto 2010 2 comentarios

Una vez soñé que soñaba. Y no es por Inception, no: me cae de madre que si soñé eso.

Hace unos días, después de ver esa película con #G, recordé esa parte de mi juventud. Tendría como 21 años. Quise hacer memoria acerca de tal acontecimiento. Soñé que estaba en un campo, lleno de fruta, de árboles. Nublado. Llegué a una cabaña y de repente despertaba. Y a un lado estaba mi madre. Le dije “¡qué sueño tan raro!” y me respondió “no vayas a caerte cuando me vaya“.  Y desperté. Estaba en mi cuarto, solo. Y no pude dormir. Eran las 4:30 de la mañana. Ese día fué extraño, como irreal.

Lo frustrante del asunto es que ese sueño no significó gran cosa para mí, vaya, incluso arruinó éste bello post el cuál estaba destinado a ser un éxito para la posteridad. Todas mis pinches entradas apestan, son como un pinche reflejo malecho de mi. Ahora mismo, una niña gay pone música pendeja. ¿Cuál? “Tenía tanto que darte” de Nena Daconte. Parece de esos malos grupos como Jeans o Mercurio que tanto le gustaban a mi hermana.

O el pendejo de Enrique Iglesias.

La cobardía es uno de los recursos más bellos que tiene la humanidad. Es el primo-hermano traicionero de la valentía. Es el espejo roto que cae después de decirle la verdad a Dios o a Buda o a… Es el bunker interior, la paz incómoda después de la mentira que suelta polen como la abeja esa que me picó un día en el seguro social. Hija de la chingada.

Perdón.

Decir “Te Amo” sin ser correspondido es, en efecto, un acto de cobardía. Tanto propio como ajeno. Es como la esencia de un sueño, es haberlo dicho vagamente al viento y recibir el eco de tu afirmación. O como estar escribiendo tu pinche post pitero de caca y que un montón de viejas estén chingando con el nuevo sistema que implantaste…

Ok, me proyecté.

El caso es, que es culero, es cobarde y poco ético (ntzaaa!!) el hecho de no corresponder. Autodestructivo, por qué no. Sentir y no sentir, camuflajear. Y bueno, a veces es mejor dejarse llevar, sentir el viento de la indiferencia, de la obscuridad y la inseguridad. Y arriesgar, porque sólo así el aprendizaje quedará. Puedes caer o puedes seguir volando, pero una cosa será segura: serás tú quien quedará satisfech@ pase lo que pase. Al menos lo intentaste.

A veces siento que vuelo… Pero no estoy soñando =D

Cheers…

Anuncios
Categorías:Uncategorized Etiquetas:

Las palabras más difíciles de pronunciar

3 agosto 2010 5 comentarios

Algunas veces me siento a contemplar la lluvia que cae. Es sexy. Ok, no es que sea sexy, me encanta ver llover, ver los nubarrones que se acercan como naves nodriza que quieren atacar a la humanidad por ser tan hija de la chingada y pendeja por no cuidar lo poco que nos queda en el planeta.

Caaaaálmate GreenPeace

Desde pequeño, siempre sentado en un rincón, veo las lágrimas que las nubes deshechan. Veo los granizos que golpean como si quisieran hacerme daño.Cuando tengo la oportunidad, camino para sentir las gotas de lluvia. Me dejo abrazar y me dejo querer por esas cálidas gotas de agua que recorren mi espina dorsal y que -invariablemente -hacen que un escalofrío recorra el resto de mi cuerpo. Agua y carne humana, una combinación que puede ser letal, como un cuentagotas que deja caer néctar sobre un cuerpo ardiente: imposible que te niegues a probarlo.

A veces me siento solo. Mucho. Desolado. Como en un western. A punto del duelo que marcará quién sigue viviendo: el comisario noble, valiente y bien parecido ó el villano hijoputa, cabrón y, por qué no, de buen ver también A lo mejor el comisario era puto y tenía sonrisa de Príncipe Encantador de Shrek o alguna pendejada de esas. Ignoren los comentarios fuera de lugar. Pero lo que definirá, sin lugar a dudas, cuál de los dos siga viviendo será una bala. Un golpe. Un instante. Mucho de lo que hacemos está definido por eso: el tiempo. Hasta un insignificante segundo puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

Y tal vez, antes de eso, llovía. Y tal vez, los dos discutieron con las personas que más querían. Y tal vez, en una probabilidad muy reducida, los dos quedarían con vida para volver y decirles lo mucho que lo sentían.

Causa y efecto, acción y reacción

Las palabras más difíciles de pronunciar no son aquellas que rompen nuestro orgullo y nos hacen sentir aliviados, y a la otra parte, especial y dueña del momento. No. Las palabras más difíciles de pronunciar son aquellas que no encuentran receptor. Y se quedan vagando en el tiempo.

There is a love in me, raging…

Cheers…

Categorías:Uncategorized Etiquetas: